Argentina: Gobierno acelera el GLP automotor con normativa impositiva

Lunes, 30 de Marzo de 2026

La Secretaría de Energía tomó la posta, que tiene varios años de espera, con la intención impulsar el desarrollo del GLP automotor (GLPA) a partir de la estabilidad fiscal por diez años que brinde previsibilidad a quienes decidan invertir en flotas de transporte y estaciones de servicio equipadas para este combustible alternativo.

La iniciativa, que fue presentada en el ´39° Congreso de la Asociación Iberoamericana del GLP, será a través de un proyecto de ley, con el fin de no distorsionar con impuestos diversos el precio final del combustible respecto a las naftas. 

En el mundo, los combustibles alternativos funcionan si sale un 50% menos, o más, que las naftas. Y en el caso particular del GLPA puede convertirse en esa opción económica y ecológica, además de tener autonomía hasta cuatro veces superior frente al GNC con similar carga.

La iniciativa traería inversiones en el sector o ampliaría las existentes. Desde el sector señalan que la instalación de una estación de carga de GLP cuesta apenas el 10% de lo que requiere una de GNC.

El impulso que podría tomar el GLPA en el país se debe, a su vez, en el incremento de la producción de butano y propano con el fenómeno de Vaca Muerta. Hay que entender que el mercado interno en envasado y granel están bien cubiertos, y un mayor crecimiento se podrá dar en nuevos segmentos como es el automotor. Además, es una oportunidad para los fraccionadores para colocar más producto, a partir de la cobertura en todas las provincias y su conocimiento en el manejo y transporte del energético.

Hoy el país tiene siete estaciones de despacho, ubicadas en Misiones, Corrientes, Chaco y San Juan (donde compite con el GNC). Con diecisiete años de trabajo en esas provincias sin gas natural (a excepción de San Juan), el GLPA se convirtió en el combustible alternativo, alcanzando entre 6.000 y 7000 vehículos convertidos, entre los de uso particular y comercial.

Los fraccionadores observan que el excedente de producción debe ser aprovechado, también, internamente y no sólo para exportarse. Por eso el desafío de consolidar el mercado actual, expandir nuevos usos como el autotransporte, el sector náutico y la generación eléctrica.

“Estas alternativas permitirían reducir la importación de gasoil y generar ahorros para los usuarios, con lo cual la meta es que el GLP deje de ser visto solo como el combustible de la garrafa para transformarse en un motor de ahorro de divisas para la Argentina”.

Hay que tener en cuenta que el crecimiento de Vaca Muerta en materia de GLP supera ampliamente la oferta interna y genera saldos exportables firmes. Para el 2026 se proyecta una producción de 3,4 millones, mientras que en el 2029 ya se estaría produciendo el doble.