Martes, 5 de Mayo de 2026
El envasado y venta de cilindros de 10 y 15 kilos de GLP en la Argentina mostró un comportamiento de incrementos menores a otros energéticos, producto de la competencia que prevaleció en los dos últimos años.
Desde enero de 2024 hasta la fecha, las garrafas de 10 kilos en puerta de depósito tuvieron una variación ascendente de entre 150 y 180%. Esto se dio en el marco de las políticas de desregulación el actual Gobierno, que llevó de tener “precios fijos” de venta a “valores sugeridos”.
Podemos observar que el porcentaje de la suba es alto, pero es menor a los que se dieron en otros energéticos. Por ejemplo, la tarifa de gas natural por red tuvo, en el mismo periodo, un incremento de entre el 577 y el 650%, según zona geográfica y categoría de usuario. Mientras que la luz eléctrica, también en el mismo periodo, tuvo un aumento del 400% y hasta el 600%, también según zona geográfica y categoría de usuario.
Tampoco se puede dejar de comparar los incrementos en el precio de la garrafa con, por ejemplo, la inflación que acumuló en el mismo plazo un 249%. O la nafta o gas oil (uno de los principales insumos de las fraccionadoras) que ya superó el 600%.
Estos valores dejan algunas conclusiones. Por ejemplo, salvo en los grandes centros urbanos, la dupla electricidad más gas envasado termina siendo el eje energético que motoriza la vida cotidiana en las viviendas. Ambos energéticos, de fácil accesibilidad y bajo costo, permiten suplir todas las necesidades hogareñas de cocinar, calentar agua o calefaccionarse. Por esto, el gas por red va perdiendo market share, debido alto costo para acceder al mismo.