Lunes, 2 de Marzo de 2026
Gasnova realizó un reconto de la transformación estructural en la oferta del GLP en los últimos 14 años.
“El país transitó de un modelo de autosuficiencia, basado en la refinación, a una matriz con participación determinante de la producción en campos de gas y de las importaciones, que registraron un incremento del 378% en el último año debido a la menor disponibilidad de producto nacional y la crisis de suministro de otros energéticos”, ponderó la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), con precisión quirúrgica.
Días pasados, Gasnova realizó un informe sobre la transformación estructural en la oferta de Gas Licuado del Petróleo (GLP) entre 2010 y 2024.
“El GLP de origen colombiano experimentó un cambio radical. En 2010, el 88% del GLP provenía de las refinerías de Cartagena y Barrancabermeja, mientras que solo el 7% se originaba en campos de producción. Para 2024, esta relación se invirtió: solo el 32% provino de refinerías, mientras que el 68% fue aportado por campos como Cusiana, Cupiaga, Apiay y Dina”, dijo el informe.
“Este cambio estructural ha impactado la participación de Ecopetrol en el mercado. Aunque históricamente la estatal cubría el 82% de la oferta, su participación en la oferta nacional descendió al 66% en 2024, con un promedio de 48.289 toneladas mensuales de GLP. El balance restante fue cubierto por otros productores nacionales (8%) y, de manera determinante, por las importaciones (26%)”, precisó.
En 2025, la contracción de la oferta nacional se agudizó: la participación de Ecopetrol cayó al 48% debido al declive de campos y la prioridad térmica. Este vacío estructural forzó una dependencia mayor de las importaciones, que escalaron al 43% para garantizar el abastecimiento, dejando el 9% restante en manos de terceros, se explicó.
El año 2024 se consolidó como un hito para el comercio exterior de este energético. Las importaciones realizadas a través de los terminales de Cartagena crecieron un 378% respecto a 2023, pasando de un promedio mensual de 3.767 toneladas a 18.542 toneladas. Este fenómeno se agudizó en el II semestre del año como respuesta directa a la escasez de gas natural, lo que obligó al sector industrial a sustituir dicho combustible por GLP.
Para enfrentar este escenario, el sector privado adelanta dos proyectos importantes de infraestructura logística: el primero es la ampliación de la terminal de Okianus en Cartagena, liderada por Colgas, que busca incrementar la capacidad de importación de 20.900 a 30.900 toneladas mensuales en los próximos tres años. El segundo es el nuevo proyecto en Puerto Bahía, desarrollado por Frontera Energy y Empresas Gasco, que aportará una capacidad adicional de 20.900 toneladas mensuales de forma progresiva a partir de 2026.